Con profundo honor y devoción, los Templarios anuncian su participación oficial en el Jubileo 2025, un evento extraordinario que el Papa Francisco ha dedicado a la Esperanza.
Gracias a un acuerdo oficial firmado con el Dicasterio para la Evangelización, los Templarios han sido llamados a desempeñar un papel principal en la custodia y recepción de peregrinos en los lugares más simbólicos del cristianismo: la Plaza de San Pedro, la Basílica de San Juan de Letrán, la Basílica de San Pablo Extramuros y la Basílica de Santa María la Mayor.
A lo largo del año jubilar, los Templarios garantizarán un servicio constante en los sitios sagrados del Vaticano, contribuyendo a la seguridad, el orden y el apoyo a los fieles que llegan de todos los rincones del mundo para vivir este momento de gracia.
Además, los Templarios han tenido el honor de colaborar activamente en la apertura de la Domus Spei, la casa oficial dedicada a los voluntarios del Jubileo (ver artículo).
Un solemne compromiso que los Templarios asumen con responsabilidad y fe, renovando su histórico juramento:
Non nobis Domine, non nobis, sed nomini Tuo da gloriam!

